Desde allí, seguir Defensa hacia el sur hasta llegar a Plaza Dorrego, el corazón de San Telmo. Los domingos, la plaza y las cuadras circundantes se transforman en la Feria de San Telmo, un mercado que funciona desde 1970 y que actualmente convoca a decenas de miles de personas cada semana; entre semana la plaza es considerablemente más tranquila y tiene una atmósfera más concentrada, rodeada de cafés y tiendas de antigüedades y vigilada por las palomas porteñas. A la tarde, bailarines de tango suelen presentarse aquí.